sábado, 16 de marzo de 2013

Leucemia. Tratamiento.

  El tratamiento para la leucemia variará dependiendo de los factores siguientes:

- Tipo de leucemia y también las características específicas de las células de la leucemia.
- Grado de la enfermedad.
- Si la enfermedad se ha tratado anteriormente y la naturaleza del tratamiento.
- Edad de las personas y condición general de la salud.
- Naturaleza de los síntomas.
 
   La leucemia se puede tratar de las siguientes formas:
  - Quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas.
  - Medicamentos o quimioterapia por vía intratecal (medicamentos introducidos a la médula espinal con una aguja, en el área denominada espacio subaracnoide).
  - Radioterapia consiste en el uso de rayos X u otros rayos de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores.
  - Trasplante de médula ósea.
 
  - Terapia biológica.
  - Medicamentos: ~ Para prevenir o tratar el daño a otros sistemas del cuerpo causado por el tratamiento de la leucemia.
                               ~ Para las náuseas y los efectos secundarios del tratamiento.
  - Transfusiones sanguíneas de glóbulos rojos y plaquetas.
  - Antibióticos para prevenir y tratar infecciones.
  - Seguimiento médico continuo para determinar la respuesta al tratamiento, controlar sus efectos secundarios y detectar la reaparición de la enfermedad.
  - Psicológico.
    Un diagnóstico de leucemia puede producir una profunda respuesta emocional en el paciente, sus familiares y amigos. La negación, una sensación de desesperación y el miedo son reacciones comunes. Ninguna respuesta resulta esperada o inesperada.
El médico, los enfermeros, el paciente y la familia deben mantener conversaciones en las cuales se discutan lo que se avecina el miedo a lo desconocido, y qué será lo próximo que sucederá. La incapacidad de ir a trabajar, de dedicarse a los asuntos de su negocio, de interactuar con familiares y amigos de la manera habitual contribuyen al malestar emocional. Las explicaciones a fondo, incluyendo las posibilidades de remisión y los planes de tratamiento pueden proveen un alivio emocional al concentrarse el paciente en el tratamiento que recibirá y en la perspectiva de una recuperación y remisión.
Los niños pueden sentir temor y desamparo además de ser demasiado pequeños como para comprender la naturaleza del problema. Tienen que adaptarse a perder días de escuela, separarse de sus amigos, no poder participar en las actividades diarias, como los deportes, al menos por algún tiempo. Los niños a veces dirigen su angustia y su miedo a ser lastimados hacia el personal médico. La reincorporación en la mayor cantidad de actividades posibles es una de las mejores maneras de aliviar y hacer sentir seguros a los niños y minimizar esta interrupción en su desarrollo.
Los padres de los niños que padecen de leucemia aguda pueden estar confundidos, enojados y temerosos. El tiempo que les roba y la carga financiera que representa esta enfermedad pueden producir conflictos dentro de la familia. Los hermanos también pueden verse afectados. Puede tener miedo de enfermarse ellos también. Pueden sentirse culpables de que algo que dijeron o hicieron haya causado la enfermedad de su hermana o hermano. Pueden sentirse culpables de estar sanos y que su hermano o hermana no lo esté. Puede que reciban menos atención de parte de sus padres, quienes deben dedicar más tiempo al niño enfermo.

 Etapas del tratamiento de la leucemia.
  - Inducción.
    Combinación de quimioterapia o radiación y medicamentos que se administra para detener el proceso de producción de células anormales por parte de la médula ósea. El objetivo de esta etapa del tratamiento es la remisión, es decir, impedir la producción de células de la leucemia. Esta fase puede durar aproximadamente un mes, y puede repetirse si no se alcanza el objetivo.
  - Intensificación.
    Tratamiento continuo aun cuando las células de la leucemia no se visualizan. Las células de la leucemia pueden no visualizarse en un análisis de sangre o en un examen de médula ósea; sin embargo, es posible que aún estén en el cuerpo.
  - Mantenimiento.
    Etapa que mantiene a la médula ósea libre de leucemia a través de una quimioterapia constante menos intensa y de mayor duración. Esta fase puede durar desde meses hasta varios años. Se requieren visitas regulares al médico para controlar la respuesta al tratamiento, controlar sus efectos secundarios y detectar la reaparición de la enfermedad.
  - Recaída.
    Pueden ocurrir recaídas si la terapia es muy agresiva. La recaída significa que la médula ósea comienza nuevamente a producir células anormales. Puede producirse durante cualquier etapa del tratamiento o incluso meses o años después de que el tratamiento ha concluido.


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